Reseña: Ninfomanía Vol. 2

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Cada quien tiene el derecho de disfrutar su sexualidad como prefiera, sin embargo, ¿qué pasa con aquellas personas que tienen una adicción al sexo? La vida puede llegar a ser más tortuosa si lo vemos desde un ángulo distinto.

Llega la segunda parte de la polémica cinta (otra más) de Lars Von Trier, Ninfomanía (o Nymphomaniac, para aquellos que la conocen por su nombre original), que trae como protagonistas a Charlotte Gainsbourg, quien ha participado en otras películas de Von Trier como Anticristo y Melancolía. También tenemos  a su contraparte masculina, el talentoso Stellan Skarsgård, actor que igualmente trabajó en Melancolía, pero es más reconocido gracias a su papel en las cintas de Thor y el film de Los Vengadores.

De manera recurrente veremos a Shia LaBeouf (o Sam Witwicky, en las películas de Transformers) y a Stacy Martin, actiriz que hace su primera aparición en la pantalla grande (y de qué manera lo hace); además de contar con grandes actuaciones como la de Christian Slater, Uma Thurman, Jamie Bell y Willem Dafoe, por solo mencionar algunos.

Antes de empezar con esta reseña, hay dos cosas que quisiera aclarar. Primero: la película original dura aproximadamente 5 horas y media, por lo cual fue dividida en dos partes que, para poder distribuirla, fue recortada, censurando las partes explícitas, y en dicho recorte, Von Trier no participó en lo más mínimo, quedando así la primera parte con una duración de 118 minutos y la segunda de 123 minutos.

Segundo: antes de hablar de Nymphomaniac Vol. II es necesario hablar un poco de la primera parte, por lo que puede haber uno que otro spoiler (tranquilos, trataré de evitarlos lo más que pueda, pero aun así, advertidos están).



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